El temario de la parte general, que incluye los temas 1 a 27, se estudia directamente de las leyes, ya que sólo entra en el primer examen de preguntas cortas. Con tal de facilitar al opositor el estudio de dichas leyes el contenido que entra según la convocatoria ha sido clasificado en 3 niveles de prioridad, de acuerdo a los siguientes criterios:
- Importancia del contenido: Selección de aquello que es más relevante de preguntar en unas oposiciones. Por ejemplo: no es lo mismo preguntar el color y forma de la bandera de España (Art. 3 CE) que preguntar quiénes pueden presentar un recurso de inconstitucionalidad (Art.162.1 a) CE).
- Facilidad para hacer preguntas sobre el contenido: Hay contenido tan rebuscado que, además de ser muy difícil de memorizar, es muy difícil de preguntar. Por ello, el Tribunal no se va a complicar en hacer una pregunta difícil de entender.
- Forma de preguntar del tribunal: Analizando los exámenes de años anteriores, tanto del turno libre como de promoción interna, se ha estudiado como suele preguntar el Tribunal y qué tipo de contenido suele preguntar.
- Extensión del contenido: En el primer examen el espacio para escribir está delimitado por lo que determinados artículos muy extensos han sido reducidos o suprimidos de nuestro temario, ya que no habría espacio para escribirlos en el examen.
- Temas menos importantes: Hay algunas leyes de la parte general que entran según la convocatoria y de las que el Tribunal apenas hace preguntas, por lo que no se van a estudiar con nosotros salvo que ya se lleve un buen tiempo preparando.
Los niveles de prioridad en que hemos clasificado el contenido son los siguientes:
- Prioridad 1: Este es el contenido más importante seleccionado conforme a los criterios anteriores. Esto debería ser suficiente para aprobar la parte general y supone una reducción de aproximadamente un 40% del contenido de los temas.
- Prioridad 2: En este apartado se incluye la parte del temario que, sin ser tan importante como el de prioridad 1, puede ser susceptible de ser preguntado.
- Prioridad 3: Por último, aquí se incluye aquél contenido muy poco susceptible de ser preguntado.
A modo de ejemplo, el tema 10 (Ley 40/2015) pasaría de algo más de 14.000 palabras si se miran todos los artículos a poco más de 6.000 en nuestro nivel 1.
Los objetivos que perseguimos reduciendo el temario de la parte general son los siguientes:
- Optimizar las horas de estudio: Al dar la selección hecha al opositor, se ahorra muchísimo tiempo que se habría dedicado a la lectura y subrayado del temario. Además, se evita que el opositor invierta tiempo estudiando contenido poco susceptible de ser preguntado.
El contenido de prioridad 1 debería ser suficiente para aprobar, por lo que es muy probable que nunca se lleguen a estudiar las prioridades 2 y 3, que sólo estudiarían las personas opositoras que dominen perfectamente la prioridad 1 y lleven ya un tiempo con la oposición.
Para determinar si un opositor domina perfectamente el nivel 1 tendrá que superar un examen de 50 preguntas de las que deberá acertar un mínimo de 45 y tendrá que resolver la parte general de varios exámenes de años anteriores y sacar como mínimo 12 puntos de los 20 posibles para dicha parte. - Mejorar la calidad de la parte específica: Reduciendo el contenido de la parte general se tendrá más tiempo para dedicar a la parte específica (temas 28 a 96), lo que permitirá, por un lado, saber más contenido de esta parte de cara al primer examen y, por ello, sacar más puntos y, por otro lado, tener mejor preparados los epígrafes de cara al segundo examen, para desarrollarlos con un nivel de calidad elevado.




